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domingo, 10 de septiembre de 2017

“LA VENGANZA DE LA TIERRA” de James Lovelock - (resumen del libro)

SER+POSITIVO

Este libro hace referencia a la Teoría Gaia que toma a la Tierra como un organismo viviente, que se auto regula, formado por diversos componentes, físicos, químicos, biológicos, humanos que interactúan entre sí.
Y que los humanos estamos cada vez más infligiendo un daño mayor.
El crecimiento de la población humana, la degradación de la Tierra, el agotamiento de los recursos, la acumulación de desechos, los cambios climáticos, los abusos de la tecnología y la destrucción de la biodiversidad en todas su formas, constituyen una amenaza para el bienestar de los humanos, una amenaza a la que generaciones anteriores no hubieron de enfrentarse...

Define a la humanidad que ha crecido en población de una manera progresiva como si nuestra sola presencia en este mundo afecta a este organismo viviente Gaia como si fuera una enfermedad. Compara a Gaia como un ser humano cuando está enfermo y nos brinda cuatro posibilidades:
 Destrucción de los organismos invasores
 Infección crónica
 Destrucción del Huésped
 Simbiosis
La Tierra con sólo un suspiro puede acabar con miles de personas y los desastres que hemos presenciado hasta ahora no son nada comparado con lo que puede llegar a pasar. Debido al abuso sobre la Tierra, la mayoría de nosotros moriremos es decir la enfermedad será erradicada. La Tierra es como un paciente enfermo, tiene fiebre, y esto debe de ser nuestra mayor preocupación probablemente este sea el comienzo de algo peor. Nuestras vidas y la de nuestros descendientes dependen de mantener sano a este paciente. El desarrollo sostenible del que muchos hablan y ponen supuestamente en práctica no es la solución, hay que cuidar a la tierra porque si no ella cuidará de si misma y entonces nosotros no seremos bienvenidos en este hogar al que llamamos Tierra. El desarrollo sostenible no es la solución posible, tal vez hace 200 años cuando los cambios empezaban podría haber funcionado pero ahora es demasiado tarde el daño ya está hecho...
Tal vez es que no reaccionamos ¿por qué solamente hemos evolucionado en el sentido que Darwin expresó de la supervivencia del más apto? Y seguimos siendo los mismos seres tribales que solo viven por sus impulsos más básicos.
Y no nos damos cuenta de que formamos parte de algo mucho mayor (La Tierra misma que está viva). Aunque dejáramos de inmediato de tomar tierras y agua de Gaia para producir comida y combustible y no contamináramos más el aire, la Tierra tardaría más de mil años en recuperarse del daño que ya le hemos causado, y puede que ni ese drástico paso bastara para salvarnos. Para corregir o suavizar las graves consecuencias de nuestros errores pasados hará falta un extraordinario esfuerzo internacional y un proceso cuidadosamente planeado para reemplazar los combustibles fósiles por otras fuentes de energía más seguras.
Como civilización, somos como un toxicómano, que morirá si sigue consumiendo su droga, pero también morirá si la deja de golpe.
Nuestra inteligencia y creatividad nos han metido en este atolladero. Son importantes factores como el mal uso de la tecnología y la superpoblación de la Tierra, debemos usarla sabiamente pensando en el bienestar colectivo de todos los habitantes de la Tierra y de ella misma y no solo de unos pocos. El calentamiento Global está acelerándose y casi no nos queda tiempo para reaccionar. Lo que se necesita es recuperar el amor y la empatía por la naturaleza que ya está perdida. Incluso si se toman medidas inmediatas se avecinan tiempos difíciles. Debido a que somos resistentes lo que está en juego no es la supervivencia de la humanidad si no el de la civilización. No basta con apostar por las energías renovables y las políticas de ahorro de energía para solucionar el problema al que nos enfrentamos, estos conceptos son poco eficaces y caros, tienen futuro pero no contamos con el tiempo necesario para experimentar con ellas, además el uso de estas energías depende de ciertos avances en tecnología que hasta que estén al alcance de la mayoría pasarían muchos años. La energía nuclear es simplemente el medicamento que nos proporcionará una fuente segura y constante de electricidad para que las luces de la civilización sigan encendidas hasta que la energía de fusión, limpia y eterna —la energía alimentada por el sol—, y las energías renovables estén disponibles. Y recurrir a la energía nuclear no es lo único que tendremos que hacer si queremos evitar que en este mismo siglo se produzca una nueva Edad Oscura.
Debemos vencer el miedo y aceptar la energía nuclear como una fuente de energía segura y probada que causa perjuicios mínimos a escala global. Hoy es tan fiable como pueda serlo cualquier otro sistema en el que intervenga la ingeniería humana,y tiene las mejores estadísticas de seguridad de todas las fuentes de energía a gran escala. Francia ha demostrado que puede convertirse en la principal fuente de energía de una nación, pero a pesar de ello los gobiernos siguen temiendo aferrarse al único salvavidas hoy disponible. Necesitamos una cartera diversificada de fuentes de energía, entre las cuales la nuclear será predominante, al menos hasta que la fusión se convierta en una opción viable.
Si las industrias bioquímicas pueden sintetizar comida a partir del dióxido de carbono, el agua y el nitrógeno, que lo hagan, y démosle a la Tierra un respiro. Hay que dejar de preocuparse por los estadísticamente ínfimos riesgos de cáncer derivados de agentes químicos o de la radiación. Casi un tercio de nosotros morirá de cáncer, fundamentalmente porque todos respiramos aire, que está lleno del carcinógeno más peligroso: el oxígeno. Si no nos concentramos en el peligro real, que es el calentamiento global, puede que muramos mucho antes, como les sucedió a los treinta mil infortunados que fallecieron en Europa durante la ola de calor del verano de 2003. Nuestro objetivo debe ser detener el consumo de combustibles fósiles tan pronto como sea posible y cesar en la destrucción de hábitats naturales en todo el mundo. Ya que estamos cultivando más de lo que la Tierra puede permitirse,y si tratamos de cultivar el planeta entero para alimentarnos, aunque sea con granjas orgánicas, seríamos como los marineros que queman los maderos de su barco para no pasar frío. Los ecosistemas naturales+ de la Tierra no existen para que nosotros los convirtamos en tierras de cultivo, sino para mantener el clima y la química del planeta. Una vez que la Tierra empiece a avanzar rápidamente hacia su nuevo estado más caliente, el clima desbaratará el mundo político y empresarial. Las importaciones de comida, combustible y materias primas serán cada vez más difíciles conforme los proveedores de otras regiones se vean desbordados por sequías e inundaciones, de modo que necesitamos planear cómo sintetizar nuestra comida utilizando poco más que aire, agua y unos pocos minerales, y para hacerlo será imprescindible una fuente segura y abundante de energía. Dejemos de lado el miedo y nuestra obsesión por los derechos personales y tribales y seamos lo bastante valientes como para ver que la verdadera amenaza procede del daño que le hagamos a la Tierra viva, de la que formamos parte y que es, en efecto,nuestro hogar.
Sus objetivos no son fijos sino que se ajustan al medio ambiente de cada momento y se adaptan a las formas de vida que alberga en cada época. Gaia es un sistema fisiológico porque parece tener el objetivo inconsciente de regular el clima y la química de forma que resulten adecuados para la vida. Para comprender y tratar de salir del lío en el que nos hemos metido con el cambio climático es necesario conocer la verdadera naturaleza de la Tierra e imaginarla como el ser vivo más grande del sistema solar, no como algo inanimado.
Hasta que no se produzca este cambio en nuestros corazones y mentes no percibiremos instintivamente que vivimos en un planeta vivo que responderá a los cambios que efectuamos sobre él, bien sea aniquilando los cambios o bien sea aniquilándonos a nosotros. A menos que veamos la Tierra como un planeta que se comporta como si estuviera vivo, al menos para regular su clima y su química, no dispondremos de la voluntad suficiente como para cambiar nuestra forma de vida y comprender que precisamente esa manera de vivir es nuestro peor enemigo. Se perfilan dos planteamientos básicos: el primero consiste en reducir la cantidad de calor que la Tierra recibía del sol, el segundo en eliminar el dióxido de carbono u otros gases invernadero del aire o de las fuentes de combustión. Construir en el espacio una pantalla solar que se colocaría entre la Tierra y el sol. Con un disco reflectante de unos once kilómetros de diámetro, colocado en el punto "Lagrange" entre la Tierra y el sol (es decir, el punto en que la atracción gravitacional del sol y de la Tierra es igual y opuesta y en el que haría falta muy poca energía para mantener el parasol en su sitio). El disco podría reflejar o dispersar una parte de la luz solar que recibiera y con ello enfriar nuestro planeta. Hay una solución mucho más práctica de lo que parece a primera vista:sabemos que las nubes bajas marinas forman parte del enfriamiento natural, posible gracias a la emisión de dimetil sulfuro por parte de las algas marinas. La sensación general era que se trataba de ideas con mucho potencial Pero esto solo alivia la mitad del problema; el dióxido de carbono generado por las actividades humanas continuaría aumentando su saturación en la atmósfera y acidificando los océanos al disolverse en ellos.. El problema es el enorme volumen que generamos y qué hacer luego con él. Nuestra auto reguladora Tierra había evolucionado favoreciendo a las especies que dejaban un mejor entorno para su progenie y eliminando las que destruían su hábitat, pero no me di cuenta de que habíamos sido destructivos hasta tal punto y habíamos dañado tan gravemente a Gaia. Quizá tenemos el tiempo justo para empezar y terminar esta guía o manual de supervivencia con una visión holística de lo que significa la civilización humana sobre la faz de Gaia. La Tierra es nuestra única oportunidad hay que cuidarla y respetarla este libro tiene un valor intrínseco y debería ser tomado como lo que es "una guía para vivir en el mundo del mañana".

P.D. Si desean leer el libro completo lo pueden descargar ya que está disponible en varias paginas de la web o también me lo pueden solicitar, dejándome saber su dirección de correo para enviárselo en PDF de manera gratuita.
Debemos informarnos para poder enfrentar los cambios que están llegando.
Namasté.

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