SER+POSITIVO
Es natural pararse a reflexionar sobre las experiencias dolorosas o las preocupaciones diarias. Con ello esperamos llegar a un nuevo entendimiento que reduzca nuestra necesidad y nos permita seguir adelante. Pero este proceso natural de auto-reflexión a menudo sale mal, y en lugar de obtener una liberación emocional, simplemente tocamos las mismas escenas angustiantes en nuestra cabeza una y otra vez, sintiéndonos aún más tristes, enojados o agitados.
Volvemos a vivir las escenas de una ruptura dolorosa y reanalizamos todos los matices de esa última conversación, repasamos en nuestra mente cada detalle de los últimos momentos antes de vernos afectados por un trauma o pérdida, volvemos a vivir todas las reuniones en las que nuestro jefe nos criticaba frente a nuestros colegas, o ensayamos varias versiones de un enfrentamiento o discusión que no terminó como hubiéramos querido...
Volvemos a vivir las escenas de una ruptura dolorosa y reanalizamos todos los matices de esa última conversación, repasamos en nuestra mente cada detalle de los últimos momentos antes de vernos afectados por un trauma o pérdida, volvemos a vivir todas las reuniones en las que nuestro jefe nos criticaba frente a nuestros colegas, o ensayamos varias versiones de un enfrentamiento o discusión que no terminó como hubiéramos querido...